A diario nos vemos bombardeados de correos, llamadas telefónicas, volantes y sobres de papel y cuanto sistema pueda existir para publicitar algo. Y casi del mismo modo recibimos comentarios, diatribas, insultos, rechazos y toda clase de adjetivación en contra del bendito “spam”. Se hacen reuniones, simposios y congresos en los que las más grandes empresas se reúnen para ver cómo atacar a este flagelo que nos acosa como uno de los jinetes del Apocalipsis.
Por qué no ponerse un poco en detective y preguntarse.
- A quién beneficia el spam.
- A quién perjudica el spam.
- ¿Qué piensa la gente común del spam?
Y otra pregunta que me parece muy importante:
1. El spam, o “marketing por Internet” como se llama al spam cuando uno quiere parecer serio, es la única manera que tienen las PYMES, Pequeñas Y Medianas Empresas, de acceder a un mercado masivo y en escala mundial. Ya que cualquier otro sistema clásico estaría fuera de sus posibilidades económicas. Y no sólo se trata de acceder a ese fabuloso mercado sino que muchos emprendedores lo hacen de manera hábil, con gran penetración, y en competencia con las empresas más grandes del mundo. Todos codo a codo. Y pensado de este modo ya uno puede ir suponiendo quienes son los perjudicados.
2. Las grandes empresas, que hacen spam como el mejor, encuentran en las competidoras menores, o casi imperceptibles en algunos casos, un enemigo problemático. Y esto porque si bien una PYME difícilmente pueda competir con un monstruo como CocaCola o Unilever y sus marcas registradas, la enorme cantidad de pequeñas empresas que hay por el mundo, muchas de ellas con precios muy buenos y con un gran derroche de imaginación, sí constituyen un problema mayor. ¿Y qué hacen los reyes cuando los súbditos se desmadran? Inventan una religión o una ética o al menos una ley que les sea funcional. Lo hacen con mucha habilidad y con gente que de eso entiende mucho. Y lo que vemos es que luego de un tiempo, todos despotricamos contra la intromisión inaceptable que implican las prácticas de spam. Pero por una extraña razón el spam de las grandes marcas no nos parece verdadero spam, nos dan la sensación de que se trata de publicidad y nada más.
3. A tal punto llega la alteración de las ideas en la que vivimos cuando hablamos de spam que este artículo, que está claramente a favor, será leído por muchas personas como en contra. Al menos hasta aquí. Es curioso como estos temas en los foros casi siempre producen acuerdo en los participantes. ¡Todos agregan comentarios en los que dicen que es verdad, que el spam es insoportable! Y eso lo hacen a ¡a continuación de un post que apoya el spam!
